viernes, 26 de junio de 2009

VIVIR Y SOÑAR


Si vivir sólo es soñar, hagamos el bien soñando.
Amado Nervo

Si puedes soñarlo, puedes lograrlo.
Walt Disney

Es feliz el que soñando, muere. Desgraciado el que muera sin soñar.
Rosalía De Castro

Durmiendo sueño lo que despierto sueño. Y mi soñar es contínuo.
Antonio Porchia

Soñar es ver la vida de otro modo. Y es olvidar un poco lo que realmente es.
José Ángel Buesa

Los optimistas enriquecen el presente, realzan el futuro, desafían lo improbable y logran el imposible.
William Arthur Ward

Vale más soñar la propia vida que vivirla, aunque vivirla es también soñarla.
Marcel Proust

Guarda los buenos recuerdos para los malos momentos y escucha... Apuntate a la vida, a decir lo que sientes, a sentir lo que vales, a soñar lo que quieres y a saber que te sobra con tener lo que tienes.
Rosana

Es preciso soñar, pero con la condición de creer en nuestros sueños. De examinar con atención la vida real, de confrontar nuestra observación con nuestros sueños, y de realizar escrupulosamente nuestra fantasía.
Vladimir Lenin

Soñar es la actividad estética más antigua.
Jorge Luis Borges

La acción es lo único que tiene valor. Soñar que se juega al tenis no es nada. Leer libros de tenis no es nada. Jugar al tenis es un gran placer.
André Maurois

Mientras podamos soñar, siempre seremos libres.
Anónimo

Sueña lo que te atrevas a soñar. Ve donde quieras ir. Sé lo que quieras ser. ¡Vive!
Anónimo

Aprender de ayer, vivir para hoy, soñar para mañana.
Ruy Perez Tamayo

Necesitamos tiempo para soñar, tiempo para recordar y tiempo para alcanzar el infinito. Tiempo para ser.
Gladys Taber

Sueña conmigo y duerme con los angelitos, porque algún día soñarás con los angelitos y dormirás conmigo.







jueves, 25 de junio de 2009

SOÑAR DESPIERTOS



Cuántas veces nuestra madre nos habrá dado un palmazo cuando soñábamos despiertos cuando niños, quizás con la boca abierta.
Pero, esa costumbre no la debes abandonar nunca. El mundo se ha hecho en base a los sueños, ya sea dormidos o despiertos.
Mejor despiertos, ya que muchas buenas ideas o proyectos que soñamos dormidos, luego no aparecen en la memoria, aunque practicando meditación o poder mental, lo puedes lograr y así tendrás ambas ventajas. Algunos pensadores refieren que la mejor manera de estar despierto es estar soñando.
Los mayores descubrimientos de Eisntein se debe a que soñaba despierto. Los mejores proyectos se dan en las vacaciones mirando la playa, las montañas o el desierto.“La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante”, Paulo Coelho. Sin sueños, la vida será aburrida, mecánica. Todas las películas de ciencia ficción antiguas fueron sueños hoy hechos realidad.
Si tu tienes sueños puedes lograr ir muy lejos, las imágenes se pueden proyectar. Si no tienes aspiraciones te quedarás en dónde estas ahora para siempre.
Claro tener sueños para tu éxito es muy diferente de tener sueño para ir a dormir. Más bien, cuando tus sueños se hagan realidad tienes que tener el poder de estar mucho más despierto.
“Quienes piden lógica a la vida se olvidan de que es un sueño. Los sueños no tienen lógica”, “Yo he vivido por que he soñado mucho” Amado Nervo.
Los sueños, son una parte importante del desarrollo del poder mental. Todos los días antes de levantarte, debes quedarte unos minutos en la cama y recordar tus últimos sueños. Tienen un mensaje para ti.
Cuando medites, normalmente debes estar en vacío absoluto, pero dentro de estos vacíos, puedes dar lugar a ideas, proyectos, sueños. Sin analizar, solo viendo como en un teatro o cine. Luego durante el día o los siguientes, obtendrás respuestas.
Los sueños ocupan tanto de día como de noche, aproximadamente el 50% de nuestra vida. Tienes que ser mucho más conciente de ello y poder utilizarlos. No en vano la naturaleza ha hecho este mecanismo.
Proyecta, sueña, inventa, crea, visualiza que estás en el futuro dentro de ese sueño. Si logras penetrar realmente en tus sueños, serán pronto una realidad.
“El hombre que no se alimenta de sus sueños envejece pronto”, “Somos del mismo material del que se tejen los sueños, nuestra pequeña vida está rodeada de sueños”, William Shakespeare.
“Realmente soy un soñador práctico; mis sueños no son bagatelas en el aire. Lo que yo quiero es convertir mis sueños en realidad”, Mahatma Gandhi.

miércoles, 24 de junio de 2009

TECNICAS PARA RECORDAR LOS SUEÑOS


Estas son las técnicas que puedes seguir antes y después de dormir para incitar la memoria de los sueños:
Técnicas para antes de dormir:

1. Meditación tibetana: Cuando te acuestes concentrate en tu deseo de recordar los sueños. Después enfoca esa intención como si estuvieras situada detrás de tu garganta. Puedes imaginarte una esfera azul resplandeciente en la zona del cuello, e imagina que colocas en el interior de esa órbita azul tu deseo de recordar sueños. Visualiza un rato esta imagen hasta que te duermas.

2. Técnica del agua: Bebe la mitad de un vaso lleno de agua antes de acostarte y mientras la bebes, piensa concentradamente: "Esta noche recordará mis sueños". Cuando te levantas a la mañana siguiente, si no te acuerdas de ninguna imagen onírica, bebe la otra mitad y piensa: "Recuerdo mis sueños, ahora y a lo largo del día."

3. La técnica del tercer ojo: Coloca una taza o un cuenco con agua junto a tu cama. Justo antes de dormirte, sumerge los dedos en el agua y roza suavemente tu cuello. Luego tócate la frente con los dedos en la zona del tercer ojo. Mientras la rozas piensa con contundencia que vas a recordar tus sueños. A la mañana siguiente toca de nuevo estas dos zonas con el agua.

4. Ayuda espiritual: Relaja tu cuerpo y procura que tu columna vertebral esté recta. Tu mente debe permanecer tranquila y receptiva. Reza a Dios o pídele ayuda a tu guía de los sueños para que te facilite la memoria. Piensa que recordarás los sueños y repite esta afirmación antes de dormirte.

5. Visualización creativa: Cuando notes que empieces a dormirte, visualiza que te desiertas, miras el reloj, anotas la hora y escribes concienzudamente tus recuerdos sobre el sueño. Después, continúa con esta visualización hasta haberte despierto por la mañana y escribiendo otros sueños.

Técnicas para recordar después de dormir:

1. Darse la vuelta: Según diversas investigaciones y estudios, las personas damos la vuelta o cambiamos la postura inmediatamente después de un sueño. Se cree que ello facilita al cerebro desplazarse a un tipo distinto de onda cerebral. Si no hay forma de que recuerdes los sueños, cambia la posición corporal cuando estés en la cama ya que esto permite generar imágenes de sueño.

2. Conversación: Inmediatamente después de despertarte, cuéntale a alguien lo que recuerdes del sueño. A medida que hablas te irás acordando de más detalles, ya que permitirás que estos afloren a tu conciencia.

3. Escribir: Escribe todo lo que recuerdes hasta los detalles. Cuando no te acuerdes escribe: "No me acuerdo de mi sueño" Esta frase estimula tu recuerdo

4. Imaginación: Imagínate que es de noche y te preparas para ir a dormir, te lavas los dientes y te acuestas en la cama. Observa las imágenes y sentimientos que se te ocurren y no te olvides de dar rienda suelta a tu imaginación.

5. Garabatos: Si no te acuerdas de tu sueño, dibuja garabatos. Es una técnica que acostumbra a incitar asociaciones y despierta tu memoria.

6. Técnica del color: Trata de acordarte de qué color sentiste tu sueño y empieza a imaginarte ese color para incitar al recuerdo.

7. Coge dos almohadas. Siéntate en una de ellas y dile a la otra: "A ver, sueños ¿Por qué no venís a mi memoria?" Luego siéntate en la otra almohada y responde. Un ejemplo sería: "Porque siempre tienes tantas prisas por la mañana que nunca me da tiempo a venir." Pasa de una almohada a otra durante ese diálogo.

8. Estado de ánimo: Con los ojos cerrados fíjate en tu estado de ánimo. Saborea ese estado como si fuera un vino de primera categoría. Sumérgete en esa emoción e increméntala. Esa técnica suele facilitarte la clave mental para recordar.

martes, 23 de junio de 2009

¿QUÉ ES SOÑAR?


Me preguntaste un día si soñaba, te conteste que lo hacia pero no dormida, que soñaba cuando en la quietud de la noche la mente piensa en las cosas agradables que te gustaría se realizaran.

Entonces me dijiste ¿Qué es soñar?

Soñar ¿que es soñar? Es el placer de sentirse… feliz.

Es dejar los malos recuerdos y quedarse… con los buenos.

Es sentir que la vida te pertenece… no que perteneces a la vida.

Es notar que tus brazos me rodean, me dan calor y un estado de paz se instala en mi cuerpo........en mí mente .

Es imaginar que el momento se detiene en el justo instante que dos cuerpos se…… pertenecen.

Es verte.... sentirte....amarte... escuchar tu voz en un susurro junto a mi.

Es apreciar el calor de tus manos…sobre mi cuerpo.

Es poder compartir una vida.... en unos minutos.

Es dejar que la distancia sea un universo… sin sufrir por ello.

Es apreciar que el otro lado del lecho… no esta vacíoEs cerrar los ojos y sentir tu respiración como si estuvieras… a mi lado.

Es saber que me comprendes igual que yo… te comprendo.

Es sentir que cada lágrima derramada se convierte… en beso.

Es ver tu corazón abierto… a mis sentimientos.

Es sentir que siempre estoy al otro lado....de tu lado.

Es parar el tiempo....... el momento.....

Donde se hacen realidad LOS SUEÑOS.

lunes, 22 de junio de 2009

SI QUIERES PASA Y CONOCE TUS SUEÑOS

Estás entrando en un mundo misterioso y fascinante donde las reglas de la realidad no se aplican. Espero poder ayudarte a encontrarle sentido a tus sueños y lograr una mejor comprensión de ellos. Aquí encontrarás herramientas que te permitirán encontrar la clave para descubrir e interpretar su significado.
Desde la antigüedad los sueños han sido considerados una forma de contacto con la divinidad y la mejor forma de vaticinar eventos futuros. Los sueños nos traen cada noche universos insólitos, personajes misteriosos, visiones infernales o angelicales, episodios maravillosos que no podríamos vivir despiertos.Soñar es abrir una puerta de la mente. Todas las esperanzas, ambiciones, deseos, miedos, fantasmas, amigos, tiempos buenos y malos residen allí, son parte de la mente primitiva y constituyen una vía de acceso a realidades que están más allá del alcance de la lógica, han sido objeto de estudio a través de los siglos y forman una parte importante del psicoanálisis moderno.
Se que tus sueños son únicos. Ninguna otra persona puede tener tus antecedentes, tus emociones, o tus experiencias. Cada sueño se conecta con su propia "realidad". Por lo tanto, al interpretarlos, es importante ponerlos en el contexto de tus experiencias y vida personal.
Recuerda que un sueño unifica al cuerpo, mente, y espíritu. Provee conocimientos sobre nosotros mismos y medios para la exploración de la propia personalidad. Si comprendes tus sueños, te habrás conocido y entendido un poco mejor y puedes llegar a conocer y mejorar aspectos de tu propia personalidad.
Los sueños parecen ser una manera por la cual el subconsciente considera, clasifica y procesa todos los problemas que se encuentran en la vida despierta. Muchas personas piensan que todo lo que se ha dicho sobre la mente y el psicoanálisis, relacionado con la interpretación de los sueños, son tonterías, pero no deberíamos caer en el error de pensar que se trata de una seudo ciencia. El trabajo de famosos psicoanalistas como Freud y Jung ha ayudado a miles de personas normales y sanas, por no mencionar los muchos casos de perturbaciones mentales graves. Sus hallazgos pueden ser aplicados de una forma sencilla a la propia experiencia de cada uno. Al igual que los médicos pueden tratar enfermedades físicas graves y enseñar al mundo en general las reglas básicas de la higiene personal o del hogar, también los psicólogos han enseñado a personas bien equilibradas, como pueden conocerse a sí mismas y llevar una vida más feliz.
Los sueños se constituyen de pensamientos del soñador. Es muy difícil, si no imposible, interpretarlos si no se conoce al soñante. Para reconocer el significado, es necesario conocer los "antecedentes" de la persona. Por esta misma razón, la mejor interpretación la puede dar el mismo soñante. El diccionario de símbolos en los sueños es sólo una guía para desarrollar esta labor.
Aprovecha esta oportunidad que te brinda tu subconsciente, descubre el sitio, investiga tus sueños, conoce personas con sueños similares, aprovecha las experiencias de los demás, compartiendo los tuyos propios.



Diccionario alfabético de los sueños:



A B C D E F G H I J K L M N O P Q R S T U V W X Y Z

domingo, 21 de junio de 2009

LAS SIETE MARAVILLAS

¿POR QUÉ SOÑAMOS?


La razón por la que pasamos casi una tercera parte de nuestra vida dormidos es uno de los misterios que la ciencia moderna está comenzando a develar. Hasta el momento existen numerosas teorías, unas con mayor apoyo empírico que otras, pero verdaderamente no existe una explicación sobre la función (o las funciones) del soñar y los sueños que satisfaga a la mayoría de los investigadores.
En experimentos llevados a cabo con ratas se ha encontrado que cuando a éstas no se les permite dormir comienzan a deteriorarse físicamente y, pasadas unas tres semanas, mueren. Esto parecería indicar que el sueño cumple una función tan importante y vital como el comer. Sin embargo, en los seres humanos la situación no es tan evidente. Algunas personas viven largos años, sin perjuicio aparente, con períodos de sueño de menos de dos horas por noche. Por otro lado, existen otras personas que sufren de numerosos problemas psicológicos y de salud si no duermen al menos seis o siete horas. Resulta importante señalar que no existen sustitutos para el sueño. Descansar o meditar pueden ser muy buenos para nuestra salud mental y física pero no tienen los mismos efectos que el sueño y no nos evitarán los problemas ocasionados por la falta de éste.
Como todos los rasgos humanos, los sueños tienen un fundamento biológico. Este fundamento se encuentra básicamente en las singulares características de nuestro cerebro. Durante las más recientes décadas nuevos instrumentos y técnicas de investigación han comenzado a develar muchos de los misterios de este extraordinario órgano. Esto ha contribuido al desarrollo de nuevas teorías sobre el sueño y al descubrimiento de muchos de los eventos cerebrales que se relacionan con éste y lo controlan. Como sucede en casi todo campo de investigación reciente, y más aún cuando éste se relaciona con la actividad de un órgano tan complejo como el cerebro humano, las controversias abundan. No obstante, resulta innegable la importancia y el valor de una serie de descubrimientos que seguramente nos habrán de ayudar a entender mejor la importancia y la función de los sueños y del acto de dormir.
En primer lugar hemos de decir que el concepto que aún tienen muchas personas según el cual mientras dormimos nuestro cerebro está inactivo es completamente erróneo. De hecho, en muchos aspectos nuestro cerebro está más activo mientras soñamos que cuando estamos despiertos/as. Como ya veremos, entre las cosas que los investigadores sospechan que hace nuestro cerebro durante el sueño se encuentran el transferir información de la memoria a corto plazo a la memoria a largo plazo, reparar y reemplazar células viejas, y poner en condiciones óptimas nuestras destrezas de aprendizaje.
Pero hay más. Nuevos descubrimientos nos indican que nuestro cerebro tiene una enorme capacidad para generar sus propios contenidos aun sin recibir información de parte de los sentidos. Hasta hace unas décadas aún los investigadores más audaces solo reconocían dos fuentes de conocimiento. Aquella provista por nuestro bagaje genético y aquella provista por nuestro aprendizaje y experiencia. Hoy muchos investigadores reconocen una tercera fuente de información, conocimiento y percepciones. Nos referimos a información y sensaciones generadas por nuestro propio cerebro sin necesidad de recibir datos provenientes de los sentidos. Cuando nos imaginamos algo, cuando pensamos y, en forma más dramática cuando soñamos, estamos percibiendo cosas de las cuales no encontraremos indicio en los datos que nos llegan de los sentidos. En esos momentos tenemos experiencias pero no son experiencias con el mundo exterior. Son experiencias que nuestra propia mente construye y que son altamente significativas para nuestra interpretación de la realidad y nuestra conducta.
En segundo lugar, el acto de dormir está bajo el control de lo que se conoce como un reloj biológico. Este es un mecanismo fisiológico que controla y regula todos nuestros ritmos biológicos permitiendo que vivamos en armonía con los ritmos de la naturaleza. Los ritmos biológicos son cambios cíclicos en los procesos fisiológicos o en la conducta de un organismo que se repiten a intervalos regulares. Todos los seres vivientes poseen una serie de ritmos biológicos. Sin embargo, los más conocidos son los ritmos que duran aproximadamente un día. A éstos se les conoce como ritmos circadianos. Uno de estos ritmos es el ciclo que regula el sueño y la vigilia. Los primeros experimentos conocidos sobre estos ritmos los llevó a cabo en 1729 el astrónomo francés Jean Jacques d́Ortous de Mairan. El notó que sus plantas de heliotropo abrían las hojas durante el día y las cerraban durante la noche. Cuando colocó las plantas en la oscuridad total por un período de varios días este ritmo permaneció inalterado, es decir, no se vio interrumpido por la ausencia de luz. A pesar de sentirse intrigado por este fenómeno deMairan no continúo sus investigaciones dedicándose en su lugar a su profesión de astrónomo.

sábado, 20 de junio de 2009

100 MANERAS DE SOÑAR

1. Guardar cada ilusión como si fuera un tesoro.
2. Embriagarse de la esencia de tu voz.
3. Devolviéndole la ilusión a un corazón roto por desencuentros pasados.
4. Reirse cuando todo está perdido.
5. Hallar optimismo tras cada resquicio de rutina.
6. Manteniendo la magia de poder soñar despierto.
7. Imaginándome una luz en la oscuridad.
8. Darse cuenta de que lo único que importa es el buen rollito.
9. Pasearme por tu piel.
10. Intentar ver cada día de una forma especial, no vista hasta entonces.
11. Ver el ‘vivir’ como lo más mágico que te ha podido pasar.
12. Explotando cada momento con la máxima intensidad.
13. Viéndote sonreír.
14. AMAR, con todas las consecuencias.
15. Haciendo añicos rencores pasados y encontrando tu paz interior.
16. Dejando a un lado lo que no te hace feliz.
17. Imaginar fantasías en las que todo es posible.
18. Perdiéndome en tus labios.
19. No aferrarse a nada que no necesites.
20. Sintiendo el significado de uno de tus besos.
21. Emocionarse si realmente lo sientes así, perdiendo la compostura.
22. Haciendo las cosas porque realmente te apetezca hacerlas y no de otra forma.
23. Escribiendo ‘Diez segundos’
24. Inventándose 100 maneras de soñar.
25. Cerrando los ojos y simplemente escuchar el estribillo dejándome llevar:
“In the arms of the Angel fly away from hereFrom this dark, cold hotel room, and the endlessness that you fearYou are pulled from the wreckage of your silent reverieYou’re in the arms of the Angel; may you find some comfort here.”
26. Ahogando las penas en aguas de optimismo.
27. No limitarse a lo que ves y oyes, y prestar atención a lo que SIENTES.
28. Respirar libertad a cada bocanada de aire que entra dentro de ti.
29. Muriendo en el intento de soñar.
30. Echando por tierra teorías que te cuentan y comprobándolo tú mism@.
31. Sintiendo cada emoción como si fuera la última oportunidad.
32. Agonizando por desamor y rehacerse en el intento de volver a amar.
33. Aprovechando cada oportunidad que te brinda el destino.
34. Resbalando lágrimas por el rostro ante utopías imposibles.
35. Albergando inocentemente la esperanza de que el mañana te depare algo bueno, aunque sea sólo una cosa.
36. Tirándose a la piscina sin mirar si hay agua si quiera.
37. Tirándose a la piscina mirando, por si acaso, ésta estuviera vacía.
38. No rindiéndose ante las adversidades.
39. Soñar de forma distinta a como lo hacen los demás.
40. Proponiéndose objetivos no sólo materiales sino a otro tipo de nivel.
41. Buscando tu verdad.
42. Huyendo de tu verdad.
43. Suspirando por cada oportunidad desperdiciada.
44. Soñando lo que realmente quieres soñar.
45. Anhelar cambiar para mejorar como persona.
46. Sintiendo en placer de VIVIR.
47. Atrapando al vuelo las ironías para percatarse de cómo son las cosas en realidad.
48. Odiando el odio que no puedes evitar.
49. Simpatizando con los valores que van contigo.
50. Inundarse de energía buenrollera.
51. Siendo MEJOR cada día.
52. Soñar lugares mágicos, lejanos, inhóspitos donde todo puede ser posible.
53. Riéndose de la angustia que en el pasado te atrapó.
54. Siendo conscientes de que la magia que encierra cualquier acción.
55. Envolviéndote de silencio siempre que puedas.
56. No dejar de proponerse metas todos los días.
57. No dudando ante la diversidad y decidirse.
58. Ser arropado por el calor de los tuyos cada vez que lo necesites.
59. Echando por tierra la frase “y los sueños, sueños son”.
60. Explicando la realidad con fantasías
61. Dando el 100%.
62. Viviendo en positivo.
63. No viviendo en negativo.
64. No haciendo daño a los demás… ¿para qué si puedes evitarlo?
65. Huyendo de vicios que no te hacen bien y vivir libremente.
66. Amando con el corazón y con la cabeza.
67. Aceptando lo que te viene con optimismo y no con resignación.
68. Restando exageraciones y agobios innecesarios a lo que nos pasa.
69. Sintiendo la llama de la pasión que une nuestras almas.
70. Soñar acompañad@.
71. Reirte hasta ahogarte.
72. Pintando los sueños de un color que les dé vida.
73. Dando carpetazo al ayer más doloroso.
74. Quitándote responsabilidades y culpas que no te competen.
75. Liándome en tus enredos si soy feliz en tu utopía.
76. Imaginando que todo es posible.
77. No esperando a que los ‘amaneceres’ aparezcan ante ti.
78. Perdiéndome en el sabor de tus labios.
79. Imaginar respirar el aire que te llevaste.
80. Soñando lo que los demás no se atreven a soñar.
81. Teorizando utopías imposibles.
82. Exprimiendo cada momento al límite, rompiendo el corazón a cada latido.
83. Siendo consciente de que no todo se cumple por mucho que queramos.
84. Sin vergüenza, sin pudor, sin límites.
85. Siendo iluso. Lo soy y me encanta.
86. Buscando lo que realmente te haga feliz.
87. Dejándome llevar por los latidos del corazón.
88. En mitad de un irremediable pero placentero caos.
89. En mitad de una perfecta pero aburrida rutina.
90. Proponiéndose los sueños como metas.
91. Rallándose hasta la locura.
92. No rallándose y pecar de sos.
93. ‘Volando’ contigo cuando te tengo cerca.
94. Simplemente, soñando.
95. Animando a otr@s a soñar.
96. Sol@ y/o acompañad@.
97. Aprendiendo a vivir.
98. Jugando a soñar.
99. Aprendiendo a soñar.
100. Jugando a vivir.


viernes, 19 de junio de 2009

jueves, 18 de junio de 2009

miércoles, 17 de junio de 2009

EL CAZADOR DE SONRISAS



Hace ya muchos años, en un reino muy lejano, vivía un rey, que tenía una alegre hija.Todos los habitantes del pueblo vivían felices, trabajando la tierra y cuidando del ganado.Un buen día, un anciano entró en las murallas del reino; decía que con su espejo mágico, podía cambiar la vida de las personas. Sólo llevaba un viejo asno que, tiraba de un viejo carro en el que se exhibía un viejo espejo.- ¿Quieres que te cambie la vida? – le dijo a un chico con ropas viejas que pasaba por allí- Si solo pudieras darme algo de comer... – respondió el chico- Ven, mírate en el espejo y dime lo que vesEl muchacho se miró y vio que, en su reflejo, tenía en las manos dos cestas; una con fruta fresca y la otra con ricos embutidos. Extrañado, el chico se miró las manos, y vio sorprendido que, lo que se reflejaba en el espejo, lo tenía realmente en sus manos.- ¡Muchas gracias! – dijo el chico. – Aunque... no sé cómo podré pagarle.El anciano le miró y dijo- Solo con una sonrisa tuya para alegrar mi triste corazónEl chico, le miró, sonrió y se fue tan contento.Al poco tiempo pasó por allí una mujer con el rostro totalmente desfigurado por una enfermedad de pequeña.- ¿Te puedo ayudar, chiquilla?- La mujer se acercó y le dijo- ¿Acaso puedes cambiar mi horrible aspecto?- Yo no, pero mi espejo si. Mírate en él y dime lo que vesLa mujer se miró y vio a una bella mujer que miraba sorprendida al otro lado. Intrigada, se tocó la cara y ... ¡ Todos lo0s surcos y heridas, habían desaparecido!- ¿Pero, cómo es posible?- Te prometí cambiar tu vida y lo he hecho; a cambio sólo te pido una sonrisaLa mujer lo miró, le dio un beso y le sonrió.Así fueron pasando uno tras otro todos los habitantes del reino, bajos que querían ser altos, gordos que querían ser delgados, feos que fueron guapos, pobres que querían ser ricos... . Cuando estaba anocheciendo, se acercó la hija del rey:- Y vos, ¿Qué deseáis princesa?La princesa pensó, “soy rica, pero podría serlo más; también soy guapa, pero hay chicas más guapas que yo; tengo rubios cabellos, pero ¿Y si fueran de oro?”. Miró al anciano y dijo:- Quiero se la mujer más bella, rica del mundo, y quiero que mis cabellos sean de oro.- Eso te costará tres sonrisas – dijo el anciano- Y si lo consigues, te dedicaré hasta una carcajada, o mil, o todas mis sonrisasEn anciano aceptó, la colocó frente al espejo con los ojos cerrados y la pidió que los abriera. La princesa obedeció y vio con sorpresa que era más guapa que antes, tenía dos bolsas cargadas de oro en las manos y un pelo rubio y dorado que la llegaba casi hasta el suelo.Al mirar al lado, vio también que, el anciano se había convertido en un joven apuesto joven. El chico la tomó por la cintura y, aprovechando una sonrisa de la princesa la besó, en un beso que duró varios minutos.Al separar los labios, el joven era aún más apuesto y sonriente; la princesa, en cambio tenía una cara triste que ocultaba su belleza- ¿Qué me has hecho? – preguntó triste- Sólo lo que tú has querido. Mi espejo regala lo que la gente quiere ver y, cada sonrisa me hace a mí más joven y apuestoEnfadada, la princesa miró al espejo, cogió una piedra y a lanzó contra él. El espejo se rompió en millones de pequeños cristalitos que se llevó el viento. Cada uno de esos cristalitos se clavó en el corazón de cada una de las personas que se habían reflejado en él y, por supuesto, el más grande se clavó en el corazón de la princesa.Triste se marchó de nuevo al palacio; su padre al verla tan triste, se preocupó. La preguntó y la joven le contó lo que había pasado. El rey, enfadado mandó a buscar al anciano o joven o lo que fuera que había robado la alegría de su hija. Todo el ejército fue incapaz de encontrarle y, cuando desesperado, él mismo salió a buscarle, la desolación se apoderó de toda su persona. Todo el reino había entristecido, lo que antes eran carcajadas de niños, eran ahora llantos; las animadas tertulias de los ancianos entorno a la fuente, eran ahora discusiones sobre quien era más guapo, más joven y o más rico.Todos en el reino eran ahora, jóvenes, ricos, altos, guapos; pero sobre todo, todos estaban tristes.El rey mandó llamar a todos los sabios de las regiones cercanas, pero ninguno supo darle cura al mal causado por el espejo. Justo cuando el rey pensaba en perder toda la esperanza, llegó un campesino con pinta de buena persona y dijo- Majestad, yo puedo ayudaros- ¿Tú?, y ¿Quién diablos eres tú?- Yo soy Fabián, el último de una familia de cazadores muy especiales, cuya técnica secreta ha ido pasando de generación en generación desde el principio de los tiempos.- ¿Un cazador?, ¿Y para qué quiero yo un cazador?- Mi señor, el mal que tiene tu pueblo no se cura con hechizos, ni medicinas, ni magia...- ¿Con qué se cura? – preguntó el rey. – No creo que cazando un ciervo o liebres, o un jabalí, mi pueblo vuelva a ser como era- ¿Quién ha hablado de ciervos o jabalíes?, como ya le he dicho, vengo de una estirpe de cazadores muy especiales; los cazadores de sonrisas- ¿Los cazadores de qué? – preguntón extrañado el rey.- Los cazadores de sonrisas; por mucho que os extrañe, majestad, desde el principio de los tiempos ha existido gente deseosa de robar la sonrisa de los demás; unas veces lo consiguen a cambio de un gran sufrimiento, otras, a cambio de la belleza exterior; y otras por cosas tan insignificantes como el dinero, la altura o, en resumen, lo que los demás puedan pensar.- Hombre, reflexionó el rey, el estoy de acuerdo que la altura o la belleza..., pero el dinero, el dinero si es importante para salir adelante- ¿De veras?, decidme, ¿tanto necesitaba vuestra hija ser aún más rica o aún más bella, que lo cambió por su felicidad?; ¿Y vuestro pueblo, era tan feo, o tan bajo que no podía ser feliz así?- Ese miserable se aprovechó hasta de los niños hambrientos – recriminó el monarca- No, majestad, ese muchacho, que antes era feliz, lo era, porque valoraba lo poco que tenía, igual que su hija valoraba lo mucho que tenía. Si no os lo creéis, preguntadle si se ha comido todo lo que había en las cesta o, cuánto de eso ha compartido con los vecinos que antes le daban de comer.El rey miró a su alrededor desolado, empezó a llorar como un niño y pensó que su feliz reino se había arruinado por causa de la avaricia. Miró a Fabián y le preguntó- Fabián ¿Crees que podrás recuperar la sonrisa de mi pueblo?, ¿Cómo puedo ayudarte?- Ya lo estáis haciendo, mi señor; habéis llorado como un niño ante un problema de adultos, pues la avaricia no cabe en la mente de los niños, pero sí el arrepentimiento y la tristeza.- Mandaré armar a la caballería y que se prepare toda la infantería; pondré a tu disposición todo mi ejército y mi dinero. – dijo el rey, recuperando la esperanza- No lo estropees, majestad; ¿De verdad piensas que con todo tu ejército podrás cazar sonrisas?. A esta misión sólo me acompañará una persona- ¿Quién? – preguntó curioso el rey- Vos – Respondió escueto el joven- ¿Yo?, ¿Y para qué voy a servirte yo?- Vos, alteza, ha logrado mantener a su pueblo feliz durante muchos años y, si lo ha logrado una ves, ¿por qué no lograrlo de nuevo?- Está bien, Fabián, aré lo que me pidasEl joven y el rey se fueron al interior del palacio, allí, Fabián, le pidió que dejara sus ricas ropas y se pusiera otras de llamativos colores. Dejaron en las cuadras los caballos y se marcharon a la caza de sonrisas- ¿En qué parte del bosque crecen las sonrisas? – preguntó el rey.Fabián rió a carcajadas- Exactamente aquí, ¿no las veis?, la tengo en mi cara- Es cierto, es cierto – se asombró el rey - ¿Y qué hago?- Seguir comportadoos como un niño ingenuoAl rey no pareció hacerle mucha gracia el comentario de Fabián, pero tenía claro que la caza de sonrisas había comenzado y él, ya llevaba una.Al tiempo, llegaron a un pueblo; un muchacho se les acercó y preguntó- ¿Quiénes sois? ¿Tenéis algo para que pueda comer?- Si, dijo Fabián y le dio una manzana.- ¿Y usted, no me da nada? – dijo el chico mirando al rey- ¿Yo? Esto..., la verdad es que..., pues no sé...- ¿Quieres más? – interrumpió Fabián- Claro - dijo convencido el chico- Pues ves a aquella chica de allí, la das un beso y la dices que hoy está guapísima- ¿A esa?, pero si es la mujer más fea del pueblo – rió el chico- ¿De verdad crees que es fea? – preguntó Fabián- Si- ¿Es fea comparada con quién? ¿Y que es la fealdad? – Volvió a preguntar Fabián- Comparada con la hija del panadero, esa si que es guapa- Vale, tú dila lo que te he dichoEl chico se acercó y la dijo lo que le habían mandado. La mujer se les acercó y les dio las gracias- Hoy ya me han alegrado el día; de verdad no saben lo que es tener esa cara- ¿Qué cara? - preguntó el rey – Yo la veo de lo más normal, las he visto mucho peores y son tan felices- ¿Si? – dijo el chico- Si, son felices con lo que tienen, porque los demás van a ver en ti lo que tú quieres que vean – Dijo Fabián- Pues tenéis razón; ¿Cómo puedo ayudaros?- Ve a la hija del panadero y pregúntala si ha perdido peso – Dijo Fabián- ¿La hija del panadero?, pero sin está gorda como un tonel – Dijo la chica- ¿Gorda?, ¿a los ojos de quién?, yo la veo mejor que nunca – Dijo el muchacho- ¡Muy bien pequeño!, veo que aprendes rápido; creo que puedes llegar a ser un buen cazador de sonrisas – Se alegró Fabián- ¿De veras? – dijo el chico- Yo también lo creo – dijo el reyEl chico se alejó muy contento y la mujer hizo lo que la pidieron. Repitieron el mecanismo con todos los habitantes del pueblo; los gordos, los flacos; los altos y los bajos; los ricos y los pobres; y, al finalizar el día, habían logrado hacer felices a un montón de gente. Habían logrado cazar un montón de sonrisasAl regresar al pueblo, el rey se subió al balcón más alto y convocó a todos los ciudadanos; contó todo lo que había pasado y, uno a uno todos los habitantes del pueblo fueron sonriendo, escuchando las mismas cosas que les habrían podido decir a cada uno de ellos un par de días atrás.Cada vez que un ciudadano sonreía, caía a sus pies un fragmento del espejo roto, y Fabián los iba uniendo.Cuando todos habían vuelto a sonreír, y con ello a su aspecto anterior , el rey satisfecho, bajó del balcón, buscó a Fabián- Bueno, pues ya está – dijo el rey- Creo que no – Contestó Fabián señalando al espejo. Faltaba el trozo más grande, es del corazón de la princesa- ¿Y ahora, qué hacemos?, soy un estúpido, he ayudado a todo el mundo y no he conseguido salvar a lo que más quiero- No os preocupéis. Vuestra hija no se curará con una simple sonrisa, hay que devolverla la felicidad, y esa está en lo más oscuro del bosque, el la cabaña del anciano que robó las sonrisasSin pensarlo, se pusieron en camino, llevando el espejo con ellos. Al llegar a lo más oscuro del bosque vieron la cabaña y al anciano, que volvía a envejecer; se acercaron y pusieron frente a él espejo. El anciano les saludó y, al reconocer el espejo les preguntó- ¿Qué queréis?, el espejo nunca se podrá reparar y tu hija, rey, nunca se curará- ¿Eso crees? – dijo Fabián – te recuerdo que el espejo estaba roto y hemos conseguido volver a montarlo, solo falta una pieza- Si, la más grande y preciada – rió el anciano- ¿Y por qué crees que no la conseguiremos? – dijo el rey- Porque la tristeza de tu hija es tan grande que ningún chiste o historia la devolverá la alegría- Eso es lo que tú te crees, te reto a mirarte en el espejo – Dijo FabiánEl anciano, seguro de sí mismo, aceptó, se miró en el espejo y se sorprendió al ver en él a la princesa sonriendo y feliz- No puede ser, yo la ví, estaba triste, yo tenía su alegría – dijo el anciano, más arrugado y encorvado que nunca- Si – dijo Fabián – pero tú eres la pena y la melancolía, la tristeza, el pesimismo; y hasta tú sabes que, sólo con esperanza, con alegría, ilusión y optimismo puedes salir de tu triste estado; por eso ves lo que quieres ver, pero cómo en tí eso no es posible, porque te has dejado llevar por la pena, ves a la persona que sí puede salir de ellaSin darse cuenta, el anciano había mordido su propio anzuelo había visto lo que quería, aunque no podía tenerlo.De repente, es espejo se completó y el anciano se fue quedando cada vez más quieto hasta que se convirtió en una fría roca- Ese es precio que tú pagarás por mirarte en el espejo, serás triste y frío toda la eternidad .- Tengo una idea - dijo el rey. Mandó coger la piedra y llevarla al centro del reino para que nadie olvidara nunca que la felicidad depende de uno mismo y no de lo que los demás puedan pensar de nosotros. Además, sólo la alegría y el optimismo pueden vencer a la tristeza.Pasaron los tiempos, el rey y Fabián se hicieron muy buenos amigos. A la muerte del monarca, Fabián subió al trono, casándose con la princesa. Vivió muchos años y cuando murió le enterraron junto a la roca, con una inscripción que decía:“AQUÍ YACE UN CAZADOR DE SONRISAS, SÓLO ÉL IMPEDIRÁ QUE NUNCA MÁS REGRESE LA PENA”

martes, 16 de junio de 2009

SUEÑOS DE NIÑEZ






Elevé mis manos hacie el cielo, recogí con mis manos una nube y con ella me sequé los ojos, estaba triste. Luego, porque tenía frío, alcancé con los dedos la punta de un manto de hermosas estrellas y me tapé con él mis hombros dándome calor. Recogí caída del suelo una flor y la prendí en mi pelo.Alcancé detrás de una nube dos rayos y con ellos me puse a tejer un jersey de hierbas verdes y frescas, le gustará, pensé. Mientras tejía me llegaba un aroma de añoranzas muy similar a cuando era muy chiquitina y en aquel campo, el de mi abuelo, jugaba a ser una de esas flores que al soplarla se revienta en mil pedazos y se extiende y hace cosquillas y alborota la nariz y luego se reposa, suave y sumisa, sobre una mano.Cuando terminé de tejer aquel jersey, tomé con mis manos ramas y hojas de los árboles más cercanos y lo envolví atando a su alrededor un lazo hecho con jirones de corteza de uno de aquellos magníficos troncos. Iba a ser un regalo. Lo posé a mis pies y me senté sobre un manto de mariposas que enlazadas viajaban a posarse en el pétalo de un inmensa rosa. Volé un ratito con ellas, acarciando sus sedosos colores mientras me contaron que allá, en el país de las ilusiones, un duende estaba haciendo una colección enorme con alas de muchos colores y ya quedaban muy poquitas que hubieran escapado de su intención.Me enfadé, no era justo que alguien les privara de tal belleza. Cogí un trebol, uno grande de cuatro hojas, de los que traen suerte y en cada hoja puse una ley que protegía las alas de las mariposas para siempre, añadiendo que si el duende no las cumplía yo iría personalmente a coserle las manos con hilos fuertes y tensos de lluvia enojada, impidiéndole por toda la eternidad que hiciera más daño a tan bellas criaturas.Cuando las mariposas, muy agradecidas, me dejaron posada en una barca y se llevaron aquel trebol, yo remé un ratito y cuando me cansé, me asomé al espejo de aguas y tomé en mis manos un pedacito de mar, lo amasé para que tomara forma de bufanda y me la puse, acerqué mi tela de aguas al rostro, me acariciaron suaves las olas, toqué con mi lengua la punta de un hilo azul ondulado que se deshilaba, sonreí, sabía salado!.Luego acerqué la barca a una orilla hasta que encalló en una playa. Entonces, exhausta por mi paseo, me recoste sobre unas rocas de plata y recogiendo arena fina y blanca me moldeé unos zapatos, para que mis pies con los agudos cantos no se lastimaran. Luego en mi soledad ví como empezaban a caer gotas de agua del cielo y para disimularlas me puse a soltar lágrimas; al ver caer tanto agua el sol se puso furioso y le dió un empujón a esa nube negra que creía que estaba tan enfadada. Entonces alargué mi mano y tomé un arcoiris a modo de paraguas y sobre él cayeron las últimas gotas de lluvia...y al cerrarlo, será locura, pero creí ver mezcladas en sus bandas de colores algunas de mis lágrimas.Me levanté y le suspiré al sol para que brillara, y él generoso se hinchó como un globo, tanto que explotó en rayos dorados, algunos cayeron sobre mi corazón, otros adornaron como anillos mis dedos, unos cuentos brillaron como chispas en el agua y algunos directamente incidieron sobre la arena de la playa.Enrredada en mis pensamientos se me hizo tarde. Entonces me pusé a mirar al cielo y con ojillos traviesos tuve una idea: colgarme de la luna! pensé que quizá ella, entendiendo mi soledad tal vez me acompañara, balanceándome un ratito. Qué bien!, me dije, está creciente... pero al querer sujetarme por los extremos, lo hice con tanta fuerza que sin querer, rompí sus dos puntas y me asusté y caí al suelo y horrorizada huí de allí sin mirar hacia arriba, pues mientras caminaba creía percibir sollozos, alguien que desde el cielo lloraba.Regresé a mi casa y sin decir nada a mi madre me metí en mi cama de espumas blancas a esperar el mañana. Nació el sol y me saludó entrando por la ventana, como si fuera otro buen día. Yo estaba nerviosa, quería ver a la luna, pero me daba miedo pensar que ya no fuera tan bella, que le faltaran aquellas dos puntas que se habían quedado clavadas en mi piel. Escondí mis manos para que nadie las viera y estuve todo el día deambulando de aquí para allá. Esperé y esperé y finalmente, llegando la noche, una estrella, la más brillante, me anunció con su esplendora luz que la luna ya llegaba. Y allí la ví...Y suspiré y me arrodillé a dar las gracias, era tan grande, tan generosa, tan bien formada... pues aquella luna para que nadie supiera de mi travesura de la noche anterior se había hecho redonda y ninguna punta rota le sobresalía, ninguna torpeza delataba.Entonces estando muy contenta, le dí un tirón a una esquinita de cielo y enseguida aparecieron el resto de las estrellas que sonrientes cayeron a mis manos, me saludaron felices y todos juntos volamos y volamos! y nos acercamos hasta la luna y todos estaban tan contentos con mi compañía que tocamos en el firmamento la letra de una canción, que aquellas estrellas habían compuesto para mi.Feliz, regresé a mi casa.¿Qué has hecho hoy, mi vida? me dijo mi madre, hay que ver como traes las manos de sucias!!, vete a lavarte inmediatamente antes de comer, ay, ay, ¿qué habrás estado haciendo con las manos?? suspiraba mi madre al ver que la alegría me inundaba.Construí un sueño, mami!, jugué con la luna y las estrellas, viajé con las mariposas... y luego cuando llovió un arcoiris fue mi paraguas... ¡¡lo pasé fenomenal!!!.

lunes, 15 de junio de 2009





La pequeña Elena sentía su cuerpo flotar en el espacio. La sensación de ingravidez le colmaba los sentidos y una paz inexplicable envolvía cada centímetro de su anatomía y cada recodo de su alma. No escuchaba nada, no olía nada y no veía nada. Una luz blanca y brillosa le anegaba las pupilas y una corriente ascendente la levantaba cada vez a mayores alturas. De repente todo se volvió azul e inmenso, tan inmenso que la vista se perdía sin importar la dirección en que se mirara. Elena vio unas extrañas formas de algodón suspendidas en el aire, moviéndose lentamente al Norte. Miró un poco más arriba y vio otras formas de algodón que también se desplazaban en la nada, solo que éstas se dirigían al Oeste y no eran tan blancas como las primeras. Arriba de esas formas divisó otras y arriba de esas otras vio más formas de algodón, todas moviéndose en diferentes direcciones y ya no sólo de color blanco, sino que las había casi transparentes, de color gris claro, gris oscuro y hasta ligeramente azules.

-Pero si son nubes, y no me había dado cuenta!!, pensó Elena. Y Elena río. Siempre quiso ver las nubes de cerca y ahora estaba entre ellas.

Elena decidió entonces bajar un poco. Ya que las formas de algodón que había visto resultaron ser nubes, lo lógico era que debajo de ellas estuviera la tierra y todos sus hermosos paisajes. Elena, amante de la Geografía y la naturaleza, inició un largo viaje que la llevó por los más imponentes y preciosos paisajes de la tierra. Voló sobre los océanos y mares, sobre las selvas tropicales y las cumbres cubiertas de nieve de los Andes, sobre los escarpados y peligrosos picos del Himalaya y sobre las extensas praderas y bosques de la Rusia Siberiana. A veces sola, a veces con la compañía de aves migratorias, Elena surcó los cielos de Europa y anduvo por sobre las planicies de Africa, observando a los antílopes, las girafas y las cebras correr en un tropel acompasado y avasallante que retumbaba a kilómetros de distancia. Una vez recorridos los cinco continentes y los siete mares, Elena cubrió los cielos de la República Dominicana, su patria, un medallón de cinco siglos enclavado en la cadena de tierras que salpican el Mar Caribe y el Océano Atlático, desde el estado de La Florida, en los Estados Unidos, hasta las costas venezolanas. Voló sobre el Lago Enriquillo, vestido de rosado para la ocasión gracias a las plumas de los miles de flamencos que, como cada año, habían llegado para su acostumbrada estancia en sus aguas poco profundas. Voló sobres la fila de montañas y picos y colinas que forman la Cordillera Central, y sobre los cultivos de cacao, café y arroz que como alfombra gigantesca cubren las tierras de gran parte del Valle del Cibao, el más grande del país.

Y Elena río. Había visto todo lo que siempre quiso ver. Lástima que es un sueño, pensó, y emprendió el regreso a casa.

Justo cuando Elena volaba sobre los tejados de las casas de su barrio, una luz tan brillante como la luz de diez Soles juntos le cegó la vista. Segundos después, y en el momento en que recuperaba la visión, un rayo le atravesó el cuerpo y cayó dormida, medio desmayada, en un manto de total oscuridad. Más tarde, horas después, Elena abrió los ojos. Estaba en una cama, pero se asustó un poco al ver que esa no era su cama y que tampoco estaba en su casa. Todavía mareada y con la vista borrosa, Elena divisó a una mujer sentada en un sillón colocado a la derecha de la cama. ¿ Quién es esta señora y dónde es que estoy ?, se preguntó. La señora, al percatarse de que Elena había despertado, se le acercó y le besó la frente. El olor de esa señora le pareció familiar, conocido y se le dispararon los sentidos. Súbitamente, un violento caudal de recuerdos sucesivos se apretujaron en su cabeza y se vio envuelta en una madeja de música, bocinazos, gritos, y llantos, de gente corriendo y cuerpos sangrando. -¿ Qué pasó, dónde estoy ?, preguntó Elena. La señora se le acercó al oído y le susurró unas palabras.

Y Elena lloró. Lloró al recordar el horrendo accidente de tránsito en el que se había visto envuelta junto a su madre. Lloró al enterarse que había llegado muerta al hospital y que los doctores la habían resucitado. Y Lloró, pero de alegría, cuando comprendió que ya no habían razones para temerle a nada en la vida. A la corta edad de trece años, Elena había conocido la muerte y le había parecido la cosa más hermosa y gratificante que se pudiera experimentar. Elena abrazó a la señora y le dijo, vertiendo toda la profundidad de sus ojos café en la mirada llorosa y atenta de aquella mujer : -Tía, ojalá y mami se encuentre con los pájaros que emigran al Sur, ellos conocen los mejores paisajes.

domingo, 14 de junio de 2009

PERSIGUE TUS SUEÑOS


Había un gusano que vivía en la tierra, y que como todos los gusanos de tierra, siempre iba con su cabecita gacha, fija en el suelo, buscando su alimento entre las hojas y briznas de hierba. Pero un día, sin razón ninguna, este gusano alzó la vista, miró al frente, levantó después la cabeza todo cuanto pudo y, arriba del todo, más allá de los altos tallos y las hojas, vio una rosa roja, cuajada de gotas de rocío, brillaba como en un sueño, poseía una hermosura sin igual que enamoró al gusano al instante, nunca había visto nada ni siquiera parecido.
Se propuso entonces subir hasta ella y besarla. Por las noches soñaba con que trepaba decidido por el tallo, por las hojas, las espinas, que llegaba hasta tocar sus pétalos y que la besaba tiernamente.
Al día siguiente, por la mañana temprano, antes siquiera de buscar el desayuno, se fue directo a la base del tallo y comenzó a remontarlo. Todo el día se dedicó con esfuerzo a este empeño, pero debido a su cuerpo blandito y resbaloso, apenas si alcanzó a subir cinco a seis centímetros. No le importó y, detenido a esta altura, pensó en agarrarse al tallo con todas sus fuerzas, pasar allí la noche y seguir ascendiendo a la mañana siguiente. Pero el sueño acabó distendiendo las fuerzas con que se agarraba y calló a tierra perdiendo todo su progreso.
No se dio por vencido y empezó de nuevo la escalada de su sueño; vio entonces que el tallo, un poco más arriba de donde se quedó el día anterior, le crecía la primera hoja y sobre ella podría descansar por la noche sin peligro de caer. Y así lo hizo con un esfuerzo inusitado logro subir a la hoja cuando ya era noche cerrada. Muy fatigado se echo adormir bien sujeto entre el tallo y la hoja, pero la humedad del rocío de la madrugada lubricó su cuerpo resbaladizo, que cayó otra vez al suelo, empujado por una débil racha de viento.
Esa mañana los otros insectos y animalillos del jardín se rieron de él y de sus sueños inalcanzables. Pero él seguía intentándolo una y otra vez, y una y otra vez, volvía a besar el suelo.
Entonces una mañana despertó de un sueño más largo que de costumbre, miró extrañado su cuerpo escurridizo y vio que ahora tenía alas, se había transformado en una linda mariposa que levantó fácilmente el vuelo llevado por una sola intención: Ir volando hasta la rosa, acariciar sus pétalos con las alas, y besarla cumpliendo su sueño.

SALIDA HACIA LOS SUEÑOS


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